CORAOPS se expande a Latinoamérica

CORAOPS se expande a Latinoamérica
04/10/2019 Administrador Coraops

Alfredo Urrutia, Coach Ejecutivo y Sistémico de equipos CORAOPS comparte su experiencia con la expansión de la Metodología CORAOPS® en Latinoamérica, en una edición fuera de España del curso de Especialización en Coaching Sistémico de Equipos.

Grupo Coaches Sistémicos en Chile

La oportunidad de expansión por Latinoamérica

A finales de agosto tuve el privilegio de impartir la primera edición del curso de Especialización en Coaching Sistémico de Equipos CORAOPS en Santiago de Chile.

Junto a catorce valientes y curiosos alumnos, nos embarcamos en esta apuesta que, después de seis intensos días de profunda inmersión, cerramos con gran satisfacción por el nuevo sistema de coaches que hemos creado, las muchas vivencias personales y grupales y, en especial, por el aprendizaje que nos llevamos todos. CORAOPS ya tiene una comunidad de coaches y visibilidad en Chile.

Siendo parte del equipo de Coaches CORAOPS, y a la vez chileno, le comenté a los socios que me parecía que en Chile las posibilidades de formarse como coach de equipos, con un enfoque sistémico, eran muy escasas, proponiéndoles que me gustaría probar llevando nuestro curso, porque estaba seguro que tendría una buena recepción. Y así fue, los alumnos participantes ratificaron el valor de llevar la visión sistémica a las organizaciones a través del coaching, destacaron el enfoque práctico del curso y valoraron el metamodelo CORAOPS como una síntesis poderosa muy útil para enmarcar intervenciones con equipos, cubriendo las distintas etapas de un proceso. La etapa que viene es compartir y mentorizar sus respectivas prácticas con equipos reales y consolidar los aprendizajes.

Mandala de equipos - curso coaching en chile

El aprendizaje obtenido

El perfil de los participantes fue muy interesante. Dado que parte importante de los orígenes del coaching se encuentran en Chile, a través de una herramienta denominada exploración de mundos, fue muy enriquecedor observar cómo se entrelazaban enfoques de distintas escuelas como la ontológica, transpersonal, PNL y organizacional. Cada alumno aportaba desde la mirada en que se formó como coach. Aun así, para todos fue un reto abrirse a integrar nuestro modelo como un alternativa diferente e integradora, muy coherente con empoderar a los equipos desde el principio de que estos están completos y tienen todas las respuestas a sus necesidades. Junto a este principio clave, sumamos las competencias de ICF, como también las competencias generales y específicas del coach sistémico de equipos CORAOPS.

En relación a que los equipos está completos, me parece interesante compartir la siguiente pregunta que hizo una participante: “¿entonces me estoy dando cuenta que la invitación es a vaciar mi “armario” de modelos y herramientas que tanto me ha costado construir y sólo trabajar desde un acompañamiento esencial…?». Después de sostener un silencio, mi respuesta fue “sí”. Cada vez estoy más convencido que toda nuestra larga formación previa como coaches en distintos temas y modelos, si bien nos enriquece y todo suma, al mismo tiempo pueden ser un gran obstáculo frente a la escucha limpia y directa de lo que el equipo quiere aflorar, haciendo complejas las interpretaciones por ajustarnos a modelos preconcebidos y recargando nuestras sesiones con cosas muy interesantes para nosotros como coaches, pero no necesariamente interesantes o aportadoras a los intereses de nuestro cliente.

Coaches Sistémicos CORAOPS Chile

En lo personal, definitivamente el reto fue positivo para mí. Me resultó muy interesante conocer la acogida de la Metodología CORAOPS® fuera de España. He confirmado que más allá de las culturas, los equipos comparten las mismas necesidades y problemas en todas partes, ya que claramente el denominador común siempre es el mismo: personas que al interactuar conforman sistemas con todas las complejidades y potencialidades que esto implica. Nada más motivador y bonito que ver cómo esos equipos son sistemas vivos, a quienes ayudamos a tomar conciencia sobre su propia dinámica, que como resultado se empoderan y florecen para alcanzar sus objetivos.

Dado que, como coaches, estamos familiarizados con buscar la situación ideal, después de haber superado este reto veo bastante posible repetir esta experiencia el próximo año, dado el interés de los coaches chilenos por conocer las aplicaciones de la mirada sistémica en el coaching.

De la misma manera, y por qué no, veo también bastante posible que luego sigamos hacia los otros países de Latinoamérica. ¡A por ello!