Desapego para la libertad emocional

Desapego para la libertad emocional
24/09/2019 CORAOPS

Si queremos, es posible practicar el desapego para la libertad emocional. Es importante tener esta frase en mente siempre. Porque para alcanzar la felicidad, muchas veces hay que querer hacerlo, pero de verdad.

En nuestro día a día estamos continuamente aferrándonos a personas, ideas, cosas o sensaciones que más que aportarnos felicidad nos están restando energía. No estamos en la vida para restar más que para sumar. Y todo esto se consigue teniendo presente que estamos dentro de una zona de confort que quizás no nos esté haciendo bien. Cuando nos demos cuenta de esto alcanzaremos la libertad emocional.

Desapego para la libertad emocional

Apego para entender el desapego

Hablamos de una zona de confort. O sea, de una zona donde estamos cómodos, donde todo es constante y donde permanecemos durante mucho tiempo. Pero si aquí estamos a gusto, ¿por qué planteamos la necesidad de salir de ella? Porque no toda zona de confort nos aporta felicidad.

En nuestra zona de confort surge el apego. ¿Qué es esto? Se puede entender como sinónimo de aferrarse, de atarse e incluso de establecer dependencia u obsesión por algo o por alguien.

No es malo afianzar una relación con una cosa, con alguien o con alguna sensación. El problema aparece cuando se convierte en adicción. Esto, más que hacernos felices, limita nuestra vida, puesto que ponemos todo lo que está en nuestra mano para evitar que ese objeto, actividad o persona se vaya.

Desapego para la libertad emocional  

Siempre se han detectado como apegos los amores platónicos, parejas que acaban siendo tóxicas pero tememos romper nuestros lazos de unión… Incluso con la llegada de los smartphones ha surgido un nuevo apego. A establecer vínculos férreos con personas que ni siquiera conocemos en persona.

Lo que estamos comentando en este post, no es ninguna banalidad. Es más, conviene rescatar una entrevista de hace algunos años, que puedes leer aquí, en la que el psicólogo Walter Riso afirmaba que “el apego es el mayor motivo de sufrimiento de la humanidad”

Desapego para la libertad emocional

Conseguir el desapego

¿Cómo logramos romper esa barrera tenaz? Ante todo, un profesional nos puede ayudar en esta tarea, pero quizás algunos principios del desapego nos ayuden a darnos cuenta de que tenemos un apego integrado del que no teníamos constancia.

Esto provoca que nos sintamos mal en alguna ocasión, pero no sepamos el porqué. Por ello, creemos imprescindible comentar algunos de los factores que nos ayudan a centrarnos en el desapego:

    • Tú eres tu propio responsable: Nadie va a hacer cosas por nosotros mismos. Somos responsables de nuestra propia existencia. Debemos tener claro el dejar de lado la necesidad de ser validados, de esperar la aprobación de los demás. Debemos sembrar nuestra propia felicidad tomando conciencia de nuestras decisiones y de sus consecuencias. Nuestro bienestar solo depende de nosotros.
    • Eres libre tú, pero también los demás: El desapego es aprender que existen miedos y ahí empezar a amar de forma más auténtica. Es dar y recibir sin ansiedades ni temores a ser abandonados. Tampoco debemos olvidar que no somos responsables de la vida de los otros. Madurar también consiste en esto.
    • Acepta y vive el presente: Estamos centrados en lo que pasó, tanto que lo vivimos como una carga para el presente. Se nos olvida la vida, el minuto de ahora que pasa y que no hemos vivido porque nuestra mente estaba en el pasado, en los asuntos familiares. Nuestra cabeza está en lo que pasó o pudo haber pasado. Es imprescindible salir de ahí para vivir un mejor presente y construir un futuro más próspero. En Coraops ya hablamos del mindfulness y en este punto deberíamos refrescarlo.
    • Asume la pérdida como una ley vital: Nada puede permanecer eterno. Las relaciones evolucionan, el ciclo de la vida nos hace perder a personas, las parejas se rompen, las etapas cambian… Todo esto influye en el apego de forma corrosiva. No obstante debemos tener presente que la idea de cambio, la ausencia o la pérdida forma parte de la vida.