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Hasta hace una década, el pensamiento global de la población era tener una buena formación para poder acceder al puesto de trabajo deseado o para ser más competitivos dentro de un mismo sector.
En los últimos años el objetivo de las organizaciones se está centrando más en diferenciarse en un mercado que cada día es más competitivo que el anterior. Y no solo eso. Estamos en un escenario que cambia por día y en este último año (a causa de la pandemia por la covid19) podría decirse que el giro ha sido de 180 grados.
Dos compañeros trabajando las soft skills
Muchos expertos aseguran que el quid de la cuestión ya no se centra solo en la formación. Es importante tener conocimientos y saberse la teoría (e incluso la práctica) al dedillo. No obstante, el 50% de los empleados volverán a formarse en nuevas competencias de cara a 2025 tal y como figura en el último informe sobre El futuro de los empleos del Foro Económico Mundial.
Es decir, el reciclaje formativo continuo es ya una realidad. Y otra realidad casi palpable a día de hoy, es la que plasma también este informe, motivo principal de este post: las soft skills ganan los primeros puestos en el ranking de las habilidades laborales que los empleados tendrán que desarrollar en el próximo lustro. 

Qué son las soft skills o habilidades blandas

Las soft skills son aquellas capacidades relacionadas con la escucha activa, el trabajo en equipo, la resiliencia o la capacidad de aprendizaje. Es decir, son las habilidades interpersonales que contribuyen a una mejor adaptación a la cultura de la empresa y al resto del equipo. 
La actitud a día de hoy puede considerarse la clave fundamental para que los equipos de recursos humanos se decanten por un perfil u otro en un proceso de selección.
En CORAOPS tenemos claro que en la era de la incertidumbre y el cambio y sabiendo, además, que las estadísticas dan un gran valor a este tipo de cualidades, es momento de ponerse a reforzar habilidades críticas como la adaptabilidad al cambio, la flexibilidad o la resiliencia, entre otras muchas. ¿Cómo? Con el coaching

Cuáles son las soft skills que me permitirán encontrar empleo o continuar en la empresa

De esta forma vamos a definir algunas de las habilidades blandas que se tendrán muy en cuenta en los procesos de selección de personal en las empresas e incluso en las nuevas estrategias de cambio que las organizaciones plantearán de cara a una salida más óptima y fructífera de la crisis. Por supuesto, el entrenamiento de estas capacidades, tanto a nivel individual como en un equipo, es un ejemplo de la labor que se puede desarrollar durante un proceso de coaching.

Resiliencia

La capacidad de sobreponerse ante la adversidad es crucial. En una situación como la actual es necesario contar con las herramientas óptimas para mantenerse con fuerza, paciencia y apertura al cambio.

Pensamiento crítico

Desarrollar nuevas ideas, valorar varios caminos o cultivar una capacidad más analítica, curiosa o investigadora es esencial para sortear los obstáculos de mejor forma. En coaching usamos mucho las preguntas poderosas, como las llamamos en CORAOPS, como método para reflexionar y encontrar respuestas. Analizamos la realidad para conocer el punto de partida.

Trabajo en equipo

La pandemia nos ha demostrado que el trabajo en equipo suma. Por eso, adoptar actitudes más flexibles, una mentalidad de responsabilidad colectiva y una escucha activa resulta imprescindible. 
Como coaches de equipos, trabajamos con los miembros del equipo y lo hacemos en la medida en que estos forman parte del sistema de relaciones que conforma el grupo, es decir, en la medida que está en relación.
En nuestro modelo acompañamos a nuestro cliente como coaches en su proceso de conocerse/entenderse como entidad relacional y a observarse desde distintas perspectivas gracias a las fases de la metodología CORAOPS.

Asertividad

La asertividad es el arte de expresarnos de una forma clara, pausada y desde el respeto. Es fundamental en un ambiente laboral aprender a comunicarnos de forma asertiva porque así conseguiremos que el mensaje se asuma mejor y no entraremos en el bucle del feedback negativo.
En un proceso de coaching podemos trabajar cómo dar feedback de forma más productiva o establecer vías para marcar límites, como por ejemplo, aprender a decir “no”.

Agilidad

En este entorno cambiante la figura del agile coach se ha vuelto imprescindible para trabajar en el devenir de las empresas. En CORAOPS tenemos un curso que facilita a los profesionales de la innovación y a los coaches, las competencias que un agile coach desempeña en un entorno organizacional. ¿Cuáles son estas habilidades? La visión innovadora, la gestión de retos e incertidumbre, el liderazgo transformador o el trabajo en red, entre otras. 
Dos compañeros de trabajo en la oficina sonriendo

El coaching, el camino del desarrollo de las soft skills

Han sido solo cinco soft skills las que hemos definido, pero hay muchas más. Desde la Metodología CORAOPS ponemos a tu disposición toda una serie de herramientas que te permitirán desarrollar e integrar estas cualidades dentro de tu modelo de trabajo. 
Además, tenemos para ti un curso de coaching ejecutivo para aprender a identificar y desarrollar tus habilidades profesionales y acompañar a otras personas para alcanzar su mejor versión.
De esta manera, cualquier persona interesada en desarrollar sus competencias profesionales como Coaching Ejecutivo podrá hacerlo desde su casa y compaginarlo con su vida personal y profesional, adaptándose a un horario de tarde con sesiones entre semana para las clases en directo.
A través de esta formación en coaching, los profesionales participantes podrán dar un nuevo rumbo a su carrera laboral, enfocándose en su vocación por las personas, y mejorando su capacidad de liderazgo y gestión. ¿Hablamos?