Inteligencia emocional en la organización

Inteligencia emocional en la organización
31/05/2016 CORAOPS

Quién no se ha hecho alguna vez una de las siguientes preguntas dentro de una organización o compañía:

  • ¿Qué es mejor dentro de la organización, inteligencia emocional o inteligencia racional?
  • ¿Por qué una persona recién contratada consigue todo aquello que se propone en muy poco tiempo, cuando hay personas que llevan años, y siguen con las mismas condiciones laborales, económicas y sin ningún reconocimiento profesional?
  • ¿Por qué un empleado, tras largos años de trabajo, continúa desempeñando la misma labor sin ninguna expectativa de avance?

El poder de las emociones, la inteligencia emocional

Siempre me he cuestionado el poder de las emociones frente a la razón. De la capacidad con la que cuentan ciertas personas para conocer sus emociones. Poder discernir los estados de ánimo, motivaciones y deseos, del resto de sus compañeros y, sobre todo, de su jefe inmediato. La inteligencia emocional.

Inteligencia emocional en la organización

Este tipo de personas son capaces de gestionar tanto sus propias emociones, como las de los demás miembros de la organización. Las analizan  y transforman en emociones productivas que incrementarán la efectividad dentro de la empresa.

Las emociones son contagiosas, y por tal motivo, todos nos vemos afectados por ellas.

Cada día, en el ámbito laboral, debemos manejar diferentes tipos de emociones: ira, frustración, entusiasmo, satisfacción… Pero además de nuestras emociones, debemos convivir con las del resto del personal, tanto compañeros como jefes, que en unos casos nos favorecerán y en otros dificultarán nuestro trabajo.

Dichas emociones, se ven afectadas con frecuencia por la competencia exacerbada, la tiranía del reloj, la exigencia de nuestros superiores, las tareas encomendadas…

Todos estos factores hacen que nuestras emociones se vean alteradas, y se llegue a un cierto desequilibrio que puede afectar tanto al factor físico (estrés, cansancio…) como a las relaciones personales dentro y fuera de la oficina.

¿Dónde estaría la clave para encontrar un equilibrio?

Podría estar en saber gestionar las emociones.

Inteligencia emocional en la organización

Hacer que se transformen en una emoción productiva, que beneficie y ayude a controlar nuestra conducta y pensamientos, logrando así mejores resultados.

Es importante no olvidar que las emociones son contagiosas y todos nos vemos afectados por ellas, y más en un entorno organizativo al que dedicamos gran parte de nuestro tiempo.

¿Qué herramientas se podrían utilizar para aprender a trasformar las emociones?

Lo bueno que tienen aquellas personas que no poseen inteligencia emocional, es que se puede gestionar, tomar conciencia, hacernos responsables de nuestras emociones y después elegir aquellas emociones que consideremos más productivas.

Inteligencia emocional en la organización

Por medio de las herramientas facilitadas por los coaches en el proceso de coaching, podemos entrenarnos a transformar una emoción improductiva en una emoción productiva. Así de esta manera, conseguimos una reacción rápida ante situaciones imprevistas, a tomar decisiones y a comunicarnos de forma verbal.

En definitiva nos vamos acercando mejor a nuestros objetivos.

Entonces, ¿esta en nuestra mano cambiar nuestra situación?

 

Artículo de Florinda Martín, Coach Certificada en CORAOPS