Empoderamiento, poder y coaching

Empoderamiento, poder y coaching
24/09/2014 CORAOPS

¿Puede empoderarse una persona que tiene poder?

El coaching es una herramienta poderosísima para favorecer el empoderamiento. Basado en el fundamento de que las personas estamos completas, nos empuja a asumir la responsabilidad de nuestras vidas, para así poder cambiar y transformar cualquier aspecto necesario para alcanzar nuestros objetivos.

Empoderamiento, poder y coaching

Asumir responsabilidad y poder, transformar el observador y diseñar e implementar nuevas acciones, son los fines de un coaching exitoso”.

Leonardo Wolk, El arte de soplar brasas

Y sin embargo (¿sin embargo?) una gran proporción de los procesos de coaching se dirige a personas con poder en la jerarquía directiva de diferentes ámbitos: ¿Empoderar a personas poderosas?

Como el lenguaje no es inocente, he escrito “sin embargo” ya que me parece oportuno plantear este viejo debate. Debate que se lleva produciendo en los foros de trabajo que nos dedicamos a apoyar el empoderamiento, desde el inicio de la filosofía del concepto (educación popular de Paulo Freire) hasta su desarrollo posterior a través del black empowerment, el feminismo y otros movimientos reivindicativos de derechos sociales.

El cómo nos posicionemos en el debate puede depender del ámbito o disciplina desde la que trabajamos el empoderamiento (la educación, la sanidad, el trabajo social, la igualdad de género, la gestión empresarial); pero también –y aquí es dónde me gustaría incidir- tiene relación con el significado del concepto de poder.

¿Es sostenible el empoderamiento individual sin empoderamiento colectivo?

Empoderamiento, poder y coaching

  • Frente al tipo de poder más común o tradicional, el poder sobre, en el que una persona o grupo logra que otra persona o grupo hagan algo en contra de su voluntad. Jo Rowlands, en su obra Questioning Empowerment, describe otros tipos de poder.
  • En primer lugar, se refiere al poder desde, que se produce cuando una persona reconoce que no está indefensa. Se basa en la aceptación y el respeto hacia sí misma, extendiéndose a la aceptación y respeto hacia las demás como sus iguales.
  • A continuación, define el poder con, como la capacidad y conciencia de lograr, junto a las demás personas, lo que no sería posible conseguir aisladamente: el todo es más que la suma de las partes.
  • Por último, explica la idea del poder para, que implica obtener acceso a toda la gama de capacidades y potencial humano para realizar cosas nuevas. Es un poder creativo y productivo que abre posibilidades y acciones, que transforma.

El caso de empoderamiento de Eddie Bocanegra

Veamos un ejemplo práctico, el de Eddie Bocanegra, un joven de origen latino, residente en Chicago. Bocanegra pertenecía a los Latin Kings, tenía poder; esa clase de poder sobre las personas. Tanto poder tenía, que lo llevó al extremo, asesinando a un rival de otra banda.

Durante los catorce años que estuvo en prisión, empezó a estudiar y, según él mismo expresa (El País, 08/11/13): “La primera asignatura universitaria que estudié fue sociología. Aquello fue una revelación. Conceptos como racismo o barreras sociales ponían nombre a las situaciones que yo había vivido. Me di cuenta de que no estaba solo”.

Empoderamiento, poder y coaching

Eddie Bocanegra. [Foto por Michelle Kanaar]

Hoy, recuperada la libertad, trabaja con diferentes organizaciones e instituciones nacionales e internacionales para prevenir la violencia entre los jóvenes de los barrios marginados.

Definición de empoderamiento

Si tenemos en cuenta la siguiente definición de empoderamiento (elaboración propia a partir de varias definiciones establecidas) vemos que efectivamente, Bocanegra se pudo empoderar:  “Es el proceso de aprendizaje y fortalecimiento de capacidades y de confianza, en el que las personas deciden tomar las riendas de su vida (responsabilizarse), para transformar aquello que les perjudica y/o les crea malestar tanto individual (su situación), como colectivamente (su posición en la sociedad)”.

Análisis del caso

El primer paso es cuando empieza a asumir el poder desde: experimenta un “clic” en el que se da cuenta de que algo va mal. Es el momento en el que se entrega a la policía e inicia sus estudios, aprendiendo a relacionar las partes con el todo. Es este momento lo que Paulo Freire denominó concienciación: Cobrar conciencia crítica de la sociedad a fin de asumir más control sobre la propia vida.

Bocanegra no se detiene en este empoderamiento más individual, que podría corresponder con lo que en coaching se denomina el aprendizaje de segundo nivel (cambio de observador). Sino que da un paso más hacia la acción (asume el poder para), capacitándose para dar charlas, para formar y acompañar en los procesos de otras personas. Y además, decide no hacerlo solo, se asocia (asume el poder con) con otras personas que tienen la misma visión y la misma ambición: una sociedad sin violencia.

Empoderamiento colectivo

Este proceso experimentado por Bocanegra deja también clara, en mi opinión, la importancia del empoderamiento colectivo.

El cambio es sostenible cuando se dan las tres dimensiones del empoderamiento, de las que también habla Jo Rowlands:

  • La personal: Donde se desarrolla el sentido del yo y de la confianza.
  • La relacional: Capacidad para negociar e influir en las relaciones.
  • La colectiva: Trabajo conjunto para lograr un impacto mayor en una transformación social.

La mirada sistémica

Y este punto de vista sobre la importancia de las tres dimensiones del empoderamiento, tiene mucho que ver con la mirada sistémica del coaching.

Las personas estamos y nos relacionamos en varios sistemas, en los que, además, ocupamos posiciones diferentes. Por lo que los cambios exclusivamente personales no durarían si no se hiciesen cambios colectivos, cambios de posición en los sistemas.

Como lo expresa Rafael Echevarría en Ontología del lenguaje:

“Parte importante de la mirada ontológica consiste en tener en la mira no sólo el cambio del observador, sino también la transformación del sistema”.

 

Artículo de Mónica Buckley Iglesias, coach CORAOPS